El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha lanzado una advertencia contundente sobre las consecuencias de una posible derrota en las próximas elecciones presidenciales, programadas para el 28 de julio de 2024, afirmando que podría desencadenarse un «baño de sangre» y una «guerra civil» en el país sudamericano.
Durante un mitin en La Vega, Caracas, Maduro aseguró que el futuro de Venezuela en el siglo XXI depende de su victoria electoral. «Si no quieren que Venezuela caiga en un baño de sangre, en una guerra civil fratricida producto de los fascistas, garanticemos el más grande éxito, la más grande victoria de la historia electoral de nuestro pueblo», expresó el mandatario.
Maduro, quien busca un nuevo mandato, también advirtió sobre la posibilidad de una «revolución popular y armada» si la oposición de derecha llegara al poder. Enfatizó que las recientes protestas y disturbios serían insignificantes en comparación con lo que podría ocurrir si no se mantiene en el Palacio de Miraflores.
Por otro lado, la oposición, liderada por María Corina Machado, ha denunciado un aumento de la represión por parte del régimen chavista contra críticos y opositores. «El gobierno está intensificando los actos represivos para silenciar a quienes exigen un cambio democrático en Venezuela», declaró Machado en respuesta a las acusaciones de Maduro.
Recientemente, la líder opositora denunció un presunto atentado en su contra, luego de que vehículos de su equipo sufrieran sabotajes, incluida la manipulación de frenos, y tras la detención arbitraria de su jefe de seguridad. Estos eventos han elevado las tensiones políticas en el país en vísperas de las elecciones.
Maduro también arremetió contra el presidente argentino, Javier Milei, a quien acusó de conspirar para boicotear las elecciones en Venezuela. «Quieren causar una hecatombe, una tragedia, para luego gritar ‘suspensión de las elecciones’. ¡Nadie las va a sabotear!», afirmó Maduro durante un evento en Petare.
Las elecciones presidenciales en Venezuela están programadas para llevarse a cabo el próximo domingo 28 de julio, en medio de un clima de tensiones políticas y preocupaciones por la integridad del proceso electoral.









