El precandidato presidencial colombiano Daniel Quintero ha desatado una nueva ola de indignación en el Perú tras referirse de manera despectiva al Ejército peruano, al que calificó como “pirañas”, durante un evento público en Bogotá. Sus declaraciones, que fueron grabadas y difundidas en redes sociales, se suman al escándalo previo en el que izó la bandera de Colombia en la isla Chinería, ubicada en el distrito de Santa Rosa (Loreto), territorio peruano.
En sus polémicas palabras, Quintero afirmó que debió “calcular cada cuánto pasaban las pirañas del Ejército peruano” para llevar a cabo la colocación de la bandera colombiana, minimizando así la labor de las Fuerzas Armadas del Perú. El exalcalde de Medellín también defendió nuevamente su acción, asegurando que la isla en disputa pertenece a Colombia y que actuó “como cualquier colombiano” que defiende su tierra.
Estas declaraciones han sido consideradas un nuevo agravio a la soberanía del Perú, que ya había declarado a Quintero persona non grata el pasado 14 de agosto mediante una moción del Congreso. La ofensiva verbal del político colombiano no solo ha tensado aún más la relación bilateral, sino que también ha sido vista como una estrategia populista para ganar notoriedad en su carrera presidencial.
En el Perú, las reacciones no se han hecho esperar. La congresista Susel Paredes y otras figuras del Parlamento condenaron las expresiones de Quintero, calificándolas como una falta grave de respeto hacia las instituciones peruanas. En tanto, en Colombia, varios analistas políticos alertaron que el precandidato estaría usando el conflicto limítrofe como un recurso electoral, arriesgando la estabilidad diplomática entre ambos países.
La Cancillería colombiana aún no se ha pronunciado oficialmente sobre este nuevo incidente, mientras que el Perú ha reforzado la presencia militar en la zona fronteriza de Loreto. La persistencia de Quintero en este tipo de provocaciones deja en evidencia su interés por agitar el nacionalismo, aunque a costa de profundizar un conflicto que amenaza con deteriorar aún más las relaciones entre Perú y Colombia.











