La tensión diplomática entre Perú y Colombia se ha intensificado tras las recientes declaraciones del presidente colombiano Gustavo Petro, quien acusó a Lima de “apropiarse” de parte del territorio colombiano al incluir la isla Santa Rosa en la creación de un nuevo distrito en Loreto. En respuesta, el ministro del Interior de Colombia, Armando Benedetti, advirtió que su país podría llevar el caso ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, mientras el Ejército del Perú movilizó personal militar a la zona para reafirmar su soberanía.
Durante una entrevista con W Radio, Benedetti calificó como “agresivo” el comunicado del Gobierno peruano, que rechazó categóricamente las acusaciones de Petro y defendió la legalidad de la creación del distrito. El ministro colombiano también aseguró que el tratado de 1934 contempla la posibilidad de acudir a instancias internacionales como solución. No obstante, reconoció que el origen del problema radica en el cambio del cauce del río Amazonas, un fenómeno natural que ha alterado los límites fluviales sin intervención directa del Perú.
En paralelo, el Ejército del Perú llegó a la isla Santa Rosa el miércoles 6 de agosto para realizar acciones cívicas y colocar banderas nacionales, como una forma de reforzar la presencia del Estado en medio del conflicto. La medida fue acompañada por representantes gubernamentales, quienes se dirigieron al cuartel militar local. Esta respuesta ocurre en un contexto de preocupación por el abandono histórico de la zona, como lo denunció el exalcalde Iván Yovera, quien exigió la presencia de la presidenta Dina Boluarte para atender las necesidades de la población.
Desde Colombia, las opiniones frente a las declaraciones de Petro son diversas. El congresista Juan Carlos Lozada calificó sus dichos como un “exceso verbal” y pidió prudencia en el manejo diplomático del caso. Por su parte, la exvicepresidenta Marta Lucía Ramírez negó que exista una disputa fronteriza con Perú y acusó a Petro de utilizar el tema como distracción frente a la crisis interna que vive su gobierno. En el Perú, la Mesa Directiva del Congreso respaldó la soberanía sobre la isla Santa Rosa y rechazó los cuestionamientos del Ejecutivo colombiano.
Expertos en relaciones internacionales han señalado que una eventual disputa ante La Haya solo podría darse si ambos países reconocen la jurisdicción de la Corte. El especialista Juan Carlos Ladines explicó que este tipo de procesos pueden durar varios años y que no se trata de «quitar o dar» territorio, sino de definir límites y reconocer soberanía según el marco del derecho internacional. Por ahora, la situación se mantiene en un punto tenso, con un Perú firme en su posición y una Colombia que evalúa escalar el caso a instancias globales.









