El ministro de Exteriores de Irán, Abás Araghchí, denunció desde Estambul que los recientes ataques de Estados Unidos contra tres instalaciones nucleares iraníes representan una “violación imperdonable del derecho internacional” y acusó a Washington de “traicionar la diplomacia” y “cruzar todas las líneas rojas”.
Durante su participación en la 51.ª cumbre de la Organización para la Cooperación Islámica (OCI), Araghchí anunció que viajará a Moscú para reunirse este lunes con el presidente ruso Vladímir Putin y coordinar una posible respuesta ante lo que calificó como una agresión. “Tenemos una alianza estratégica con Rusia y siempre nos consultamos mutuamente”, señaló.
El canciller iraní afirmó que Irán responderá “en el legítimo derecho de defensa propia” y advirtió que dicha reacción podría tomar diversas formas. Aunque evitó precisar qué medidas se tomarán, subrayó que “esto no se quedará así” y que la diplomacia, por el momento, “no está en la agenda”.
Araghchí explicó que su país estaba en conversaciones diplomáticas en Ginebra cuando se produjeron los ataques, y responsabilizó tanto a Estados Unidos como a Israel por dinamitar el proceso. “Estábamos en medio de la diplomacia cuando Israel lo dinamitó. Ayer mismo seguíamos negociando con Europa”, recalcó.
Asimismo, hizo un llamado urgente al Consejo de Seguridad de la ONU para que convoque una sesión de emergencia y condene “inequívocamente” la agresión estadounidense. También criticó la postura del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y su director Rafael Grossi, acusándolos de “parcialidad evidente a favor de los belicistas”.
Finalmente, Araghchí advirtió que el ataque estadounidense es un golpe severo al Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), ya que Irán, “un país sin armas nucleares”, fue atacado por una superpotencia nuclear. “Si esto no se condena, todo el sistema de no proliferación deja de tener sentido”, concluyó.










