La periodista Magaly Medina se pronunció con firmeza luego de que la Corte Suprema ratificara su condena por el delito de violación de la intimidad agravada en perjuicio de Jefferson Farfán. La sentencia incluye una reparación civil de S/ 300 mil, además de 138 jornadas de servicio comunitario como reemplazo de una pena efectiva de dos años y ocho meses de prisión.
La conductora de espectáculos expresó su desacuerdo total con el fallo judicial, al considerar que no se vulneró la intimidad del exfutbolista. «¡300 mil soles por emitir unas imágenes donde no se ha violado absolutamente la intimidad de nadie!», declaró indignada. Según explicó, el video en cuestión muestra a Farfán bajando unas escaleras en muletas, junto a Yahaira Plasencia, algo que —a su juicio— no debía ser considerado delito. «Eso estaba al alcance de la vista», enfatizó.
Magaly criticó duramente el sistema judicial peruano por imponer sanciones tan elevadas en un caso que, para ella, no representa una verdadera vulneración de derechos. “Me parece una aberración. ¿Cuánto le dan a las víctimas de homicidio o violación? Que yo sepa, no se les paga esa cantidad”, comentó. Añadió que, si bien esta es la última instancia judicial en el país, evaluará con sus abogados la posibilidad de acudir a otras instancias internacionales.
La presentadora también insinuó que la denuncia se debió más a temas personales que legales, recordando que Jefferson Farfán no quería que se supiera que seguía saliendo con Yahaira Plasencia. “Todo esto es por ese video, porque él no quería que se supiera que seguía viendo a Yahaira después de los cachos”, afirmó.
Por otro lado, Jefferson Farfán celebró discretamente el fallo con un mensaje en redes sociales: “Todo llega a su tiempo”, publicación que fue interpretada como una clara alusión a su victoria legal.
Finalmente, Magaly resaltó que el monto exigido por el exfutbolista siempre ha sido desproporcionado: “Siempre pide cifras altísimas como si hubiéramos cometido un homicidio. El que vive de su imagen tiene que tener más tolerancia a la crítica”, sentenció, reafirmando que este caso representa, para ella, un exceso judicial.










