Valentina Shevchenko, nacida en Kirguistán pero nacionalizada peruana, defendió por séptima vez su título de campeona del peso mosca ante la brasileña Taila Santos en junio de este año. No parece que vayamos a ver a esta exitosa atleta, que ahora mismo ocupa el segundo lugar en la lista de las mejor Libra-por-libra femeninas, este 2022. Habrá que esperar al año que viene para comprobar quién se enfrentará a ella e intentará destronarla y robarle un cinturón que ostenta desde diciembre de 2018.
¿Sus posibles rivales? Bien, a “The Bullet” sólo le ha ganado una persona en la UFC: Amanda Nunes (que es la número 1 del Libra-por-libra) y que recuperó, recientemente, su cinturón del peso gallo tras haberlo perdido ante Julianna Peña. Enfrentarse de nuevo, si una de las dos cambia de categoría, es una de las posibilidades que muchos esperan. Alexa Grasso es otra de las luchadoras que ya se acerca a una batalla por el título. Tras vencer, hace pocas semanas, a Viviane Araujo, la mexicana ya acumula una racha de 4 victorias consecutivas y es quinta en el ranking de su división. Por otra parte, Marion Fiorot sería la primera aspirante lógica, a día de hoy, por su posición en la tabla de los pesos mosca, que cuenta por victorias sus últimos 9 combates, especialmente tras derrotar a Katlyn Chookagian en la reciente UFC 280.

Uno de los combates que parece haberse enfriado es el de Jon Jones y Stipe Miočić. El debut de “Bones” en el peso pesado había creado grandes expectativas e, incluso, ya empezaban a haber apuestas en los portales de pronósticos para los eventos de MMA. Pero parece que el enfrentamiento entre el “GOAT” de UFC y el mejor competidor de la historia de los pesos completos no va a darse, al menos de momento. Según informan algunos medios, el problema ha sido económico: Miočić no va a volver a al octágono frente a un oponente de primer nivel si no es por una abultada cantidad económica, ya que se encuentra feliz con su trabajo habitual, de bombero en Ohio; es más, no se descarta que pueda anunciar su retirada a corto plazo.
Por lo tanto, las miradas vuelven a estar puestas en un duelo entre Jones y Francis Ngannou. De hecho, éste es mejor escenario para “Bones”, puesto que una victoria le daría el título y lo convertiría en leyenda, mientras que una derrota ante el actual campeón, el mayor pegador del mundo y en su debut de los pesos pesados, sería muy justificada y no sería un contratiempo tan grande a su espectacular carrera. El combate se presenta difícil para el antiguo monarca del semi pesado; “Predator” es un pegador sin igual y Jones es de los que se expone durante los combates, de hecho encaja bastantes golpes, como vimos ante Gustafsson, Cormier o Reyes. Y aquí, un solo puñetazo del nigeriano lo pondría a dormir. Por otra parte, el americano es un peleador creativo, domina de pié y en el suelo y se ha entrenado a fondo para llegar al nuevo peso. Cuando Ngannou salga de su lesión de rodilla podríamos estar ante uno de los combates del siglo.
Pero la vuelta más esperada es, sin duda, la de Conor McGregor. El irlandés es un auténtico ídolo en la UFC y mueve ingentes cantidades de ingresos, tanto para él como para la organización. Y también para sus rivales. Por eso no deja de recibir provocaciones por parte de otros luchadores para ver si los elige y les da un empujón a su cuenta bancaria. Son varios los nombres que han surgido para su regreso, desde pesos ligeros como Oliveira (recién destronado de su título) o Michael Chandler, hasta welters como Jorge Masvidal. Pero Conor aún se está recuperando de la seria lesión que sufrió ante Poirier en julio del año pasado. Al irlandés le gusta colgar fotos sobre su entrenamientos y presumir de su estado de forma, afirmando que ya está listo para volver al octágono, pero Dana White suele enfriar la situación en las ruedas de prensa al anticipar que no será antes de 2023 y sin especificar una fecha exacta, que más bien podría ser en primavera o, incluso, en verano.








