Sport Boys, en su búsqueda por un renacer en el 2024, ha logrado conseguir importantes patrocinadores y fortalecer su plantel con el objetivo de realizar una destacada campaña en la Liga 1 y aspirar a una clasificación internacional. Sin embargo, en el horizonte se vislumbra una amenaza latente que podría poner en peligro los aviones del club.
La rosada ha alcanzado importantes acuerdos de patrocinio, asegurando un patrocinador en el pecho con una considerable suma de dinero hasta el 2027. Además, la reciente apertura del estadio Miguel Grau, con mejoras en diversas áreas, busca acercar a los hinchas para respaldar al equipo a lo largo de la temporada.
A pesar de los esfuerzos de la administración actual por reducir los costos y mejorar la situación financiera del club, Sport Boys aún enfrenta la amenaza de un posible descenso. La presión ejercida por Ayacucho FC y San Martín, que buscan la categoría superior, sigue pendiente y podría desencadenar consecuencias negativas para el equipo.
Recientemente, se ha conocido que, a pesar de haber ganado en distintas instancias con los Órganos Jurídicos de la Federación Peruana de Fútbol, existe una amenaza adicional que involucra al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). Este organismo podría ordenar a la Federación Peruana de Fútbol restablecer puntos del año pasado a Sport Boys, lo que podría resultar en un descenso de categoría.
Cabe destacar que la Comisión de Licencias recientemente otorgó la licencia a Sport Boys para participar sin problemas en la próxima temporada de la Liga 1. Sin embargo, el TAS representa la última esperanza para ambas instituciones en su intento de mantenerse en la primera división. La incertidumbre sobre el destino del equipo persiste mientras se espera una decisión final por parte del tribunal deportivo.









