El presidente del Club César Vallejo, Richard Acuña, se pronunció sobre la situación de Paolo Guerrero y las consecuencias de su decisión de no jugar en Trujillo tras recibir amenazas de extorsionadores. En una entrevista con RPP, Acuña ofreció detalles sobre el curso de acción que tomará el club ante esta situación.
Acuña informó que hasta el momento no han recibido un documento formal solicitando la rescisión del contrato de Guerrero. Aunque se ha mencionado la existencia de nuevas amenazas y chats, el presidente del club señaló que no ha recibido evidencia concreta al respecto por parte del abogado del jugador.
El presidente del César Vallejo expresó su preocupación por las declaraciones de Guerrero, señalando que los jugadores del club no han tenido problemas de seguridad o amenazas. Acuña consideró que la inseguridad no puede ser considerada como motivo de fuerza mayor, ya que ello afectaría a la totalidad de los jugadores de los clubes a nivel nacional.
Ante esta situación, Acuña dejó en claro que el club espera la presencia de Guerrero en Trujillo para cumplir con su contrato vigente. Subrayó que el César Vallejo vela por los intereses del club, así como por el cumplimiento con la hinchada y auspiciadores.
Finalmente, Acuña sugirió que las declaraciones de Guerrero podrían indicar su descarte de jugar en el fútbol peruano, lo que implicaría un nuevo panorama para el futuro del jugador y su carrera profesional.
“Imagino que la postura de Paolo sobre la inseguridad es de no jugar en el fútbol peruano, de lo contrario sería algo mucho más grave. No creo que Alianza Lima siendo una institución tan seria contrate a un jugador que tiene un vinculo”, dijo Acuña en RPP.









