La situación entre Paolo Guerrero y el Club Universidad César Vallejo de Trujillo se ha vuelto tensa luego de que el jugador se negara a participar en el partido contra Alianza Lima, una decisión que ha generado fuertes repercusiones en el ámbito deportivo y mediático.
Brunella Horna, esposa de Richard Acuña, presidente del club trujillano, fue contundente al afirmar que Paolo Guerrero no será liberado para unirse a Alianza Lima tras su reciente desplante. Horna expresó su indignación por la actitud del jugador y respaldó la posición de su esposo de mantenerlo en el equipo a toda costa.
«Si él se quiere ir a otro equipo como Alianza Lima, eso no va a pasar. No lo vamos a ceder. Es muy fácil, si quieres irte a otro lugar, tienes que pagar tu penalidad así de facilito», manifestó Horna visiblemente molesta ante los medios.
El descontento de Horna se suma a las declaraciones previas del entrenador Guillermo Salas, quien aseguró que Guerrero estaba en condiciones de jugar y que su ausencia influyó negativamente en el desempeño del equipo, que terminó perdiendo 2-0 frente a Alianza Lima.
Además, Janet Barboza reveló información sobre la suma que el club estaría exigiendo a Guerrero para liberarlo de su contrato. Según Barboza, la penalidad podría ascender a un millón de dólares. La conductora también destacó que Guerrero nunca estuvo completamente comprometido con el club César Vallejo y que su salida podría ser una forma de poner fin a su carrera deportiva de manera digna.
Este controvertido episodio continúa generando debate en el fútbol peruano, con opiniones divididas sobre la responsabilidad del jugador y las decisiones que deberá tomar para resolver su situación contractual con el club trujillano.










