El jugador de futbol, Reimond Manco, en una entrevista con Jesús Alzamora en el programa «La Lengua» habló sobre su decisión de jugar futbol y aseguró que nunca quiso ser ídolo ni ejemplo de nadie.
“Siempre quise jugar al futbol, llegar a ser profesional, nunca quise ser millonario, nunca quise comprarme casas, carro, quise ser feliz y lo sigo haciendo”, dijo Reimond Manco.
“Yo no jugué futbol para ser ídolo, ni para ser ejemplo de nadie, yo jugué futbol para ser feliz yo. Y si mi felicidad hace feliz a mucha gente, yo voy hacer más feliz”, agregó Reimond Manco.
Reimond Manco, también contó sobre su supuesto secuestro en México, pero cuenta que estuvo a punto de morir por la mafia de ese país.
“La gente no sabe lo que sucede allá. Solo van a las discotecas, las playas y nada más, pero Cancún es tierra de nadie. Esto nunca lo he contado, todo surgió por una chica. Yo no sabía quién era, me dio un nombre falso y empezamos a salir. Obvio yo me enteré después que el nombre era falso. No sabía que era la pareja de un ‘bravo’ de la mafia, por eso me agarraron, casi me matan y encima me rompieron el tabique”, comentó el futbolista peruano.
Manco mencionó que fue secuestro porque nadie le iba a creer sobre la mafia mexicana: “Yo salí a decir el tema del secuestro porque si no nadie me iba a creer la historia. Yo te hago una pregunta, porque el entrenador dijo que había llegado en estado de ebriedad, que puede ser, pero… ¿yo mismo me rompí el tabique para que me crean? No tiene sentido. Por eso dije lo del secuestro, ¿ahora entiendes?”.
“Por eso no dije nada. Tenía mucho miedo. Pasó eso y al día siguiente me vine en el primer vuelo a Lima. Lo mío pasó luego de lo sucedido con Salvador Cabañas. Yo la saqué barata, me pusieron una pistola en la cabeza. Vi a Judas ese día. Fue afuera de una discoteca”, agregó.
Finalizando su entrevista mencionando que tuvo mucho miedo y agregó que tuvo un trauma por este suceso: “Cuando me capturan, me empiezan a preguntar por un nombre. Y yo no sabía de quien se trataba, era el nombre real de la chica con la que salía. Luego, cuando llegué a Lima, me di cuenta que me había mandado un correo electrónico, ni lo abrí, la eliminé de todos mis contactos”.









