A pesar de haber anotado 24 goles en 52 partidos con el Gremio esta temporada, Luis Suárez está luchando con un problema persistente en su rodilla que afecta su vida diaria. En una entrevista reciente, el delantero uruguayo compartió el dolor que experimenta, que incluso le impide jugar con su hijo.
Suárez, quien recientemente se despidió de los aficionados del Gremio marcando el gol de la victoria contra Vasco da Gama, asegurando la clasificación a la Copa Libertadores 2024, pronto será agente libre tras el final del Brasileirao. A sus 36 años, sigue siendo un goleador prolífico, pero su condición física es preocupante.
El ‘Pistolero’ reveló en el programa 100% Deporte que necesita inyecciones de Voltarén (antiinflamatorio y analgésico) para poder jugar, debido a un dolor constante y bloqueo en su rodilla. Aunque todavía tiene la inventiva que lo convirtió en uno de los mejores delanteros del mundo, la artrosis que padece lo hace dudar sobre su futuro en el fútbol.
Suárez reflexionó sobre su deseo de seguir jugando no solo por su carrera, sino por su pasión por competir y ganar títulos. A pesar de su condición, su ambición sigue intacta, lo que sugiere que si se une al Inter Miami, no será simplemente para disfrutar de un retiro en la MLS.
El máximo goleador de la selección uruguaya, con 68 goles, también compartió que ha estado lidiando con este problema desde 2020, durante su tiempo en el FC Barcelona. Una cirugía y un proceso de recuperación irregular, exacerbado por la pandemia de COVID-19, han dejado su cartílago desgastado, lo que provoca dolor y dificultad para mover la rodilla.








