El técnico de Universitario de Deportes expresó su sorpresa por la designación del juez principal para la final de la Liga1 contra el cuadro blanquiazul, al que acusó de tener un evidente fanatismo.
Jorge Fossati, el estratega uruguayo que dirige a Universitario de Deportes, no se quedó callado ante la polémica elección de la CONAR para el partido decisivo de este miércoles en Matute, donde se enfrentará a Alianza Lima por el título de la Liga1.
Fossati reconoció que le sorprendió el nombramiento de Edwin Ordóñez como árbitro central, ya que hay imágenes que demuestran que es hincha del equipo rival. Además, señaló que otros asistentes también tienen una relación emocional con el club aliancista.
«Me sorprendió el nombramiento de estos árbitros. De ahí me entero de que hay otros árbitros que no van a estar en el país, pero en definitiva yo tengo que suponer que las autoridades del fútbol quieren lo mejor para el fútbol peruano. Si los han designado es porque creen que tienen la capacidad de hacerlo», manifestó.
Sin embargo, el entrenador no ocultó su preocupación por la imparcialidad de los colegiados que impartirán justicia en el estadio de La Victoria. «En este caso que hay más de uno de los árbitros nombrados confesos hinchas (del cuadro blanquiazul), no es que yo lo invente, pero hay imágenes claras. Yo creo que es una gran oportunidad la que les están dando a ellos para que demuestren su profesionalismo», reflexionó.
Asimismo, pidió la intervención divina para que el equipo arbitral esté iluminado la noche de este miércoles. «Hay que suponer que son profesionales de verdad y que cuando entran a una cancha se despojan de cualquier camiseta y se ponen la camiseta de árbitro para administrar justicia, que eso es lo que tiene que hacer un árbitro. Ojalá que Dios los ayude y puedan hacerlo», dijo con esperanza.
Fossati espera que su equipo pueda hacer un buen partido y conseguir el ansiado título nacional, que se le viene negando desde el 2013. Por su parte, Alianza Lima buscará aprovechar su condición de local y coronarse campeón por segundo año consecutivo.








