El partido de la Copa Sudamericana entre Universitario y Gimnasia terminó en una batalla campal que dejó impactados a los espectadores. El equipo peruano logró una victoria por 1-0 en casa y se clasificó para la repesca del torneo de la Conmebol.
En el estadio Monumental Marathon de Lima, el duelo entre Universitario y Gimnasia fue más allá de lo futbolístico y quedó marcado por los incidentes ocurridos al final del encuentro. Durante la transmisión, se pudo observar una pelea masiva entre los jugadores de ambos equipos y el personal de seguridad.
Según informes de la prensa peruana, los jugadores de Universitario denunciaron que los futbolistas de Gimnasia utilizaron palabras racistas contra ellos, llamándolos «monos». Esto generó una gran indignación en los jugadores del equipo peruano y habría desencadenado la reacción del arquero José Carvalho, quien propinó una patada por la espalda al delantero argentino Agustín Ramírez.
La situación se intensificó rápidamente, con los jugadores argentinos buscando con furia a sus rivales, especialmente a Carvalho y al delantero Andy Polo. A pesar de los intentos por controlar la situación, las imágenes fueron repudiables, con golpes entre todas las partes involucradas. Incluso el árbitro uruguayo Esteban Ostojich tuvo dificultades para detener la violencia y solo pudo mostrar algunas tarjetas amarillas.
Tanto el entrenador de Gimnasia, Sebastián ‘Chirola’ Romero, como el técnico de Universitario, el uruguayo Jorge Fossati, se pronunciaron sobre los incidentes. Romero no justificó la situación y reconoció que no fue una buena imagen para su equipo. Por su parte, Fossati no criticó con dureza a los jugadores argentinos y argumentó que su reacción pudo estar motivada por situaciones ajenas ocurridas durante la copa.
Cabe destacar que no es la primera vez que Gimnasia se ve envuelto en polémicas en la Copa Sudamericana, ya que anteriormente el delantero de Santa Fe, Hugo Rodallega, denunció haber sido insultado de forma despectiva con términos racistas.
Por otro lado, Santa Fe no logró avanzar en el torneo y se quedó sin competencia internacional para el resto del año. Goiás lideró el Grupo G con 12 puntos, seguido por Universitario con 10. Santa Fe obtuvo 7 puntos y Gimnasia se ubicó en el último lugar con 4 puntos.
Estos incidentes lamentables se suman a las dificultades que ha enfrentado Santa Fe tanto en la Copa Sudamericana como en la Liga Betplay. El equipo no logró clasificar a los cuadrangulares finales y su eterno rival, Millonarios, se consagró campeón.
Ante esta situación, el presidente de Santa Fe, Eduardo Méndez, ha tomado decisiones, como la contratación del entrenador Hubert Bodhert y del experimentado portero paraguayo Antony Silva, para buscar mejorar el rendimiento del equipo.










