La candidata al Senado por Avanza País, Rachell Coronado, logró lo que muchos equipos de campaña sueñan (y temen): romper X con un spot que, lejos de pasar desapercibido, terminó convertido en festival de comentarios picarescos, memes y “promesas de voto” con guiño incluido.
El video, compartido por la propia candidata en X, muestra una jornada proselitista que los usuarios no tardaron en reinterpretar con humor satírico. Bastaron minutos para que la conversación se desvíe del programa político hacia la estética del clip, con frases como: “Asu, yo sí te doy mi voto”, “Mi rico Perú” y “Yo te doy mi voto”, repetidas en cadena.
Otros comentarios, siempre en clave de broma, siguieron la misma línea: “Asu Rachellcita, yo te doy mi voto y tú me das tu voto también, jajajaja”, “Con eso, voto” y “Qué rico comen en Avanza País”. La creatividad colectiva hizo el resto y el spot terminó circulando más por el humor que por el mensaje.
Mientras tanto, el algoritmo hizo su trabajo: alcance disparado, interacción a tope y una conclusión inevitable en redes—cuando la política se cruza con la viralidad, el “voto” puede significar cualquier cosa… menos pasar desapercibido.







