Kevin David Cochachín Contreras, de 24 años de edad, fue asesinado a balazos luego de que un motociclista le reclamara por el ataque de su perro. El trágico hecho ocurrió en el asentamiento humano Nueva Esperanza, en el distrito de Puente Piedra.
Según testigos, José Escobar Soto (26) increpó a la víctima y le exigió hacerse cargo de los daños en su unidad luego de protagonizar una caída por la mordedura del can. Ante su negativa, se fue y regresó al lugar acompañado de su sobrino menor de edad. Luego de sostener un fuerte altercado, este último se encargó de apretar el gatillo contra el estudiante de ingeniería.
Los familiares del fallecido aseguraron que la mascota no le pertenecía a Kevin Cochachín y que era un perro callejero. El motociclista y el presunto responsable de perpetrar el asesinato permanecen bajo custodia de la Policía Nacional. Una tercera persona también fue detenida al ser sindicada como la mujer que guardaba el arma con el que se cometió el crimen.
Captura y detención
La rápida reacción de los residentes de Nueva Esperanza permitió la retención de Escobar Soto antes de que pudiera huir.
Agentes de la comisaría La Ensenada llegaron al lugar para formalizar la detención. Horas más tarde, las autoridades lograron también la ubicación y retención del menor implicado en el crimen.
El asesinato desató la furia de la comunidad. Los vecinos, cansados de la inseguridad en la zona limítrofe entre ambos distritos, se dirigieron a una losa deportiva en el sector de San Diego (SMP).
«Ese espacio estaba cercado y se había convertido en un nido de delincuentes y personas de mal vivir», denunciaron los manifestantes a América Noticias.
En un acto de protesta, los pobladores incendiaron el cerco perimetral del recinto deportivo para recuperarlo como espacio público, exigiendo a las autoridades mayor vigilancia y el esclarecimiento total del homicidio.
El caso se encuentra en manos del Depincri Puente Piedra. Los peritos de criminalística trabajan en la zona del río Chillón recolectando evidencia balística, mientras se espera que las declaraciones de los testigos presenciales determinen el grado de participación del menor de edad en el ataque mortal.









