El actor cómico Carlos Álvarez, candidato presidencial por el partido País para Todos, enfrenta nuevas controversias sobre su pasado televisivo tras revelaciones sobre uno de sus programas en el año 2000, según reportó el medio Willax Televisión.
En una entrevista exclusiva para el programa Beto a Saber, el actor y compañero de elenco Alfredo Benavides aseguró que el programa de Álvarez en el canal estatal 7 no era una producción independiente, sino que funcionaba bajo la supervisión del exasesor presidencial Vladimiro Montesinos y su entorno.
Benavides relató que, durante la grabación de los episodios, él y su colega Raúl Dávila tenían que entregar “cassettes” del contenido al Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) para que Montesinos los revisara y aprobara antes de su emisión. “Si no lo aprobaba, tenían que regresar en la tarde a grabar de nuevo… ya no era un programa, sino algo hecho a la medida de lo que querían mostrar”, detalló Benavides.
“Yo y Arturo (Álvarez) vamos al canal, tuvimos una reunión con él en una de las oficinas de producción del mismo canal, ahí en el canal 7. Nos dijo que sí, que bacán, entonces comenzamos a grabar desde muy temprano, golpe de 9 de la mañana. De ahí tenía que llevar el casete donde Montesinos al SIN, textualmente: ‘Tengo que ir al SIN a hablar con el doctor; Montesinos tiene que revisar el material’”, indicó Benavides.
Este testimonio se suma a las acusaciones de que Álvarez omite datos sobre su pasado, incluyendo una condena judicial por peculado contra el Estado, que no fue incluida en su hoja de vida presentada ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), lo que ha generado dudas sobre su transparencia como candidato.
Según el actor, la producción televisiva, realizada en plena década de 2000 —periodo marcado por el dominio de Montesinos sobre medios estatales— tenía la función de ridiculizar a la oposición política, consolidando así una narrativa afín al poder de entonces.
“La pauta la marcaba él en realidad, porque él era el que decía cuál era la noticia que hay que hacer y de ahí el que autorizaba era Montesinos. En un momento se manejó todo lo que era la prensa chicha. Un programa de televisión que era una carnicería humana en realidad. Eso mucha gente no se acuerda”, dijo Alfredo.
Estas revelaciones han sido retomadas en múltiples foros políticos y mediáticos, donde sectores críticos exigen una revisión más profunda de la trayectoria pública de Álvarez antes de que pueda aspirar a la Presidencia, argumentando que quienes buscan ejercer altos cargos deben rendición de cuentas completa sobre su pasado profesional.
La polémica se da en el contexto de un creciente escrutinio electoral sobre las candidaturas y su relación con hechos históricos controvertidos, generando un debate en torno a la transparencia, la ética y la memoria política del país.








