El alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, generó controversia al solicitar públicamente que el Ejército intervenga con fuerza letal en zonas afectadas por la minería ilegal, específicamente en La Pampa (Madre de Dios) y Pataz (La Libertad). Durante una entrevista con el periodista Giancarlo Granda, el líder de Renovación Popular acusó al Gobierno de no empoderar a las Fuerzas Armadas y exigió que se declare el estado de emergencia en estas zonas.
“La minería ilegal es delincuencia pura. En Madre de Dios hay que entrar con el Ejército. Pero no sucede porque la señora Dina Boluarte no lo empodera”, manifestó López Aliaga, quien aseguró que la Constitución faculta al Ejecutivo para otorgar el control político y militar al Ejército en casos de emergencia.
En ese marco, el burgomaestre limeño dirigió un mensaje directo al presidente del Consejo de Ministros, Eduardo Arana, instándolo a ordenar una intervención militar con uso de fuerza letal. “Primer ministro, usted tiene en la Constitución la declaratoria de emergencia y darle el control al Ejército. Porque ellos sí van a entrar a matar… a matar, eso hay que erradicarlo”, enfatizó.
López Aliaga también advirtió que sus declaraciones podrían costarle la vida, pero afirmó que no teme enfrentarse a las mafias vinculadas a la minería ilegal. “Yo sé que esto puede significar mi muerte. Estoy enfrentando a esta gente basura que viola niñas, destruye gente, mata la ecología y envenena nuestros ríos. Eso va en contra mía completamente”, señaló, asegurando que ningún otro político se atreve a decir lo mismo.
Finalmente, el alcalde adelantó que en un eventual gobierno suyo utilizará a los militares para erradicar completamente las mafias. “En un gobierno de Renovación Popular, entramos con militares. Estoy diciendo claramente: entrar a matar a toda esta gente que está en zonas liberadas ligadas a la minería ilegal, o en Pataz mismo. No se puede permitir el paso de explosivos, químicos, gasolina. En Pataz hay que poner control militar. Eso está ligado a partidos políticos, ojo”, concluyó.







