El Pleno del Congreso de la República no alcanzó los votos necesarios para aprobar el proyecto de resolución legislativa 11306, que buscaba modificar el Reglamento del Parlamento y permitir que los congresistas realicen actividades políticas y partidarias durante la semana de representación. La propuesta solo obtuvo 55 votos a favor, 18 en contra y 4 abstenciones, por debajo de la mayoría legal requerida.
El proyecto proponía incorporar el artículo 25-A al Reglamento del Congreso, autorizando a los parlamentarios a “expresar, defender y promover posiciones ideológicas, programáticas y partidarias” sin que ello se considerara una infracción al deber de imparcialidad o neutralidad. Sin embargo, establecía como condición que dichas actividades no coincidieran con sesiones del Pleno o de comisiones parlamentarias, salvo que los legisladores solicitaran una licencia sin goce de haber.
El presidente de la Comisión de Constitución y Reglamento, Arturo Alegría García (Fuerza Popular), defendió la iniciativa argumentando que la inmunidad funcional de los congresistas respecto a sus opiniones y votos es una garantía institucional que protege la independencia del Congreso. “Esta prerrogativa permite que los parlamentarios ejerzan su labor con libertad y sin presiones externas”, sostuvo Alegría.
Sin embargo, diversos legisladores expresaron su oposición al considerar que permitir actividades partidarias durante la semana de representación podría derivar en un uso electoral indebido de recursos públicos. La propuesta generó preocupación en un contexto preelectoral, rumbo a las elecciones generales de 2026, ya que muchos vieron en ella una puerta abierta al proselitismo disfrazado de labor parlamentaria.
Finalmente, al no alcanzar la mayoría necesaria, la propuesta fue archivada por el momento, manteniéndose vigente la restricción que impide a los congresistas hacer campaña política durante sus funciones representativas. El debate deja abierta la discusión sobre el equilibrio entre el ejercicio político y la neutralidad que deben mantener los parlamentarios en el marco de sus deberes institucionales.







